El concejal de Sostenibilidad, Juan Caballero, firmó ayer un convenio con Rogelio Ansino, presidente de Ravusa, una empresa que se encargará de recoger el aceite de uso doméstico de los hogares, hoteles, bares y restaurantes ciudadrealeños para su reciclaje y conversión en biodiésel.
Las comunidades de vecinos y negocios de hostelería que lo deseen podrán adherirse a este proyecto ecológico con el que se pretende evitar que los aceites vegetales usados vayan a parar a la red de saneamiento, dado su carácter contaminante, que afecta muy negativamente a las infraestructuras de tratamiento y depuración de las aguas residuales.
Actualmente sólo hay dos puntos donde los ciudadrealeños pueden desprenderse del aceite usado: el edificio del mercado municipal y el punto limpio, donde se encuentran sendos contenedores de 600 litros de capacidad. Pero a partir de ahora, las comunidades de vecinos y empresas de hostelería podrán tener contenedores más pequeños, de 50 litros, que se pueden colocar en cualquier rincón del edificio o empresa y donde se podrá ir depositando el aceite usado de una forma segura, dado que el contenedor no podrá volcarse, y sin que desprenda malos olores, al estar siempre tapado.
Cada cierto tiempo, un vehículo, de pequeñas dimensiones para favorecer el desplazamiento por las calles de la ciudad, pasará por los lugares que estén registrados en el Ayuntamiento como adheridos al programa, recogerá los contenedores llenos y los sustituirá por unos nuevos. Desde cada punto de recogida, los vehículos trasladarán los contenedores al puntos limpio, donde el Ayuntamiento ha cedido a la empresa Ravusa una parcela de 20 metros cuadrados en la que el aceite se irá almacenando para, tras un primer proceso de depuración, llevarlo hasta el lugar donde finalmente se convertirá en biodiésel, un combustible que reduce en un 80% la contaminación con respecto a los carburantes convencionales, además de dañar menos el motor de los vehículos.
El edil de Sostenibilidad insistió en que este programa se tiene que llevar a cabo con el compromiso de los vecinos que se interesen por el reciclaje del aceite usado y se responsabilicen de utilizar correctamente los contenedores de recogida.
Caballero explicó que el programa se desarrollará en tres fases que podrán superponerse. En primer lugar, se presentará esta nueva iniciativa a las empresas de hostelería, que utilizan mayor cantidad de aceite que cualquier hogar. En segundo lugar, se contactará con todas las comunidades de vecinos para que, si lo desean, acepten instalar el pequeño contenedor en sus edificios. La tercera fase será la de la sustitución de los contenedores llenos por otros vacíos. En caso de unirse al programa un buen número de vecinos y negocios, la empresa podría iniciar su actividad en un mes o mes y medio. Contenedor móvil El presidente de Ravusa explicó además que, para los ciudadanos que no formen parte de comunidades de vecinos, o la suya no se haya sumado al programa, los vehículos de la empresa pasarán y pararán cada cierto tiempo en diversas calles de la ciudad para que quien quiera pueda acercar su aceite usado y lo deposite en un contenedor móvil. En su momento, la empresa informará del día y hora de paso por cada zona de la ciudad.
Rogelio Ansino confió en la buena aceptación que este programa tendrá en Ciudad Real, dada la positiva experiencia que la empresa ha ido encontrando en otras zonas de España como Talavera de la Reina, Toledo, Marbella, Torremolinos o Pinto, entre otras.
Por otro lado, insistieron en la gratuidad de esta iniciativa, tanto para el Ayuntamiento, que simplemente cederá esos 20 metros cuadrados del punto limpio mientras dure el convenio, como para los vecinos y propietarios de los negocios de hostelería. |