Una unidad de referencia en Castilla-La Mancha y en España. Es en lo que se quiere convertir la primera Unidad de Hospitalización Breve para menores con problemas de salud mental de la región, ubicada en el Hospital General de Ciudad Real.
El consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, visitaba ayer las nuevas instalaciones que serán inauguradas el próximo lunes. Hasta ahora los enfermos agudos tenían que recurrir a otros centros de fuera de la comunidad puesto que en Castilla-La Mancha tan sólo existía tratamiento ambulatorio. Por este motivo, Lamata destacaba que se trata de un “paso importante” en la atención a la salud mental de la región.
En este sentido, el consejero manifestaba que desde el Gobierno regional el plan de salud mental está proporcionando una atención integral, desde la prevención hasta la recuperación. “Contamos con una atención muy buena y con profesionales expertos que atienden a los niños y apoyan a familias y educadores”, decía Lamata.
La Unidad de Hospitalización Breve Infanto-Juvenil está destinada al ingreso, tratamiento y restablecimiento de menores, en su mayoría entre 15 y 17 años de edad, con episodios psicóticos, trastornos afectivos graves, algunos trastornos de conducta comórbidos, desintoxicaciones o casos complejos que requieren una evaluación y un diagnóstico diferencial.
El responsable de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria, Luis Beato, estará también a la cabeza de dicha Unidad. Beato subrayaba que las enfermedades mentales en adolescentes no sólo conllevan el sufrimiento del que las padece, sino también el de sus familiares. A ello se añadía el tener que migrar a otros hospitales de Madrid o Cataluña porque en Castilla-La Mancha no existía un servicio de internamiento.
Así, el responsable de la Unidad explicaba que servirá para aliviar en la medida de lo posible la enfermedad mental de los niños o adolescentes. “Participamos con mucha ilusión y entusiasmo deseando que nuestra calidad y capacitación técnica acorte el curso de la enfermedad y limite lo menos posible la vida del que la está sufriendo”, puntualizaba Beato.
Igualmente, recordaba que era un recurso necesario puesto que en algunas ocasiones los síntomas son tan “devastadores y limitadores” que a veces un tratamiento ambulatorio es escaso. “Es un remedio necesario en algunos casos, pero no un objetivo”, señalaba.
La Unidad cuenta con 15 camas y prevé tener una media de diez enfermos. Beato quiso resaltar que cualquier paciente en Castilla-La Mancha dispone desde el próximo lunes de todos los recursos técnicos y científicos a su alcance.
Por último, el consejero de Salud y Bienestar Social recalcó que se decidió ubicar este nuevo dispositivo de ámbito regional en el hospital ciudadrealeño por la experiencia que acumula su Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria en la asistencia clínica a menores hospitalizados por problemas de salud mental.
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