| El Partido Popular sigue remando a contracorriente. No pasa día en el que algún cargo público o militante de altas esferas salga a la palestra sacando a relucir las diferencias que existen en el seno del partido. Algunos creen que eso es bueno porque refleja la independencia y los buenos modos democráticos que predican sus militantes a la hora de tratar algunos asuntos. Pero otros, entre los que me encuentro, y no precisamente como militante, creemos que la imagen que está dando el partido en los últimos tiempos es “patética”. Se quiere en todo momento dar una imagen de unión, pero todo lo contrario de lo que sucede, porque el partido da la sensación de estar más desunido que nunca. Y en medio el señor Rajoy, que lo que menos se esperaba en este trasiego de crisis y críticas cada vez mayores al Partido Socialista y a su líder Rodríguez Zapatero, es que el vendaval le tuviera a él como víctima. Ahora toca imponer orden, y de no ser así se presentan unos meses calentitos. |