El Guadiana ya es uno e indivisible. El martes por la tarde se constató la unión de las aguas aportadas por el Cigüela (remontando el cauce) y por el Azuer (río abajo) en un punto intermedio entre la Finca de La Peñuela y Griñón, a 600 metros del antiguo molino.
Esta situación ni siquiera llegó a producirse en 1997 cuando Las Tablas también rebosaron y despidieron agua Guadiana arriba, contra natura. Entonces los ojos surcados en el cauce del río y la autocombustión de las turberas reclamaban tanto líquido como ahora, tal vez esta temporada las abundantes precipitaciones en tan corto periodo de tiempo han dado el empujón definitivo.
En 1997, el Guadiana no pasó de la intermitencia; terminó por engullírselo el acuífero 23 que andaba extremadamente sediento. Este 2010 sí ha sido posible. Es aventurado predecir cuánto tiempo perdurará esta situación, pero de momento puede afirmarse que el Guadiana nace a la altura del molino de La Máquina gracias al caudal que proporciona el río Azuer y fecunda el Cigüela cuando tras abastecer al Parque Nacional empuja al Guadiana en sentido contrario.
La siguiente y todavía inalcanzable etapa sería que volvieran a manar los Ojos del Guadiana para continuar hasta Zuacorta y desfilar hasta La Máquina. Son palabras mayores que de verse alguna vez desempolvarían la partida de nacimiento del río, aquella que se “quemó” en 1984, cuando se secó el último ojo y afloraron los incendios de turbas.
Sin embargo, nadie se atreve a descartar tal extremo a medio y largo plazo. Tal vez bastaría con que se replicara el actual periodo de lluvias unido a efectivas políticas de ahorro hídrico al amparo del Plan Especial Alto Guadiana, al que le han tendido un mantel encima de la mesa.
Mientras tanto, Las Tablas rebosan. En la puerta de salida del Parque Nacional, cuando el Guadiana llega a Puente Navarro tras circular por el humedal, la presa aguanta lo que puede, pero aún así el agua salta en dirección a Flor de Ribera.
En ese molino, ubicado ya en el término municipal de Carrión de Calatrava, el Guadiana cobra vigor al desembocar el arroyo de la Posadilla. Más adelante, en el Castillo de Calatrava La Vieja recibe al arroyo Pellejero. Después llega al Vicario, el Jabalón, el Bullaque... y 700 kilómetros más adelante fin de trayecto en la frontera de Huelva con Portugal.
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