La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Pilar Zamora, criticó ayer que el equipo de Gobierno de Rosa Romero haya decidido, sin ofrecer una explicación, cambiar la hora del Pleno municipal del mes de febrero, que tendrá lugar a las nueve y media de la mañana de hoy, en lugar de por la tarde, como es habitual.
Zamora recordó que al inicio del actual mandato ambos partidos pactaron que los Plenos ordinarios tendrían lugar siempre en horario vespertino, salvo en casos en que, por alguna razón justificada, no hubiera más remedio que llevarlo a cabo por la mañana. Además, se decidió que el día de la semana sería los jueves, aunque con la posibilidad de cambiarlo por otro día, como sucedió el pasado mes de enero, en que el Pleno se celebró en viernes.
Para los socialistas, que hoy preguntarán por las razones de esta tempranera convocatoria, lo que el equipo de Gobierno trata de evitar es la asistencia de los ciudadanos que habitualmente ocupan los asientos del salón de Plenos, ya que las nueve y media de la mañana es un horario “incompatible con la actividad laboral”. Incluso Zamora apuntó la incomodidad de la hora para algunos medios de comunicación, encargados de trasladar a los ciudadanos el contenido de cada sesión. En este punto, Zamora recordó la reiterada negativa de los ‘populares’ a retransmitir íntegramente los Plenos a través de la televisión municipal. Y ello a pesar de que el salón está perfectamente preparado desde el punto de vista tecnológico.
“Al PP le molesta que los ciudadanos vayan a los Plenos”, afirmó Zamora, quien señaló que el cambio de hora del Pleno es “una nueva demostración de la forma de actuar del PP, de espaldas a los ciudadanos”.
La sesión de hoy es, según explicó, “muy importante para el PSOE, que es el que da contenido a los Plenos”. “Si no fuera por el Grupo Socialista, este Pleno tendría la aprobación de las actas de la sesión anterior, los decretos de Alcaldía y la dimisión de Lydia Reyero”, subrayó.
De esta forma, el PSOE llevará hoy al debate municipal una moción sobre las asociaciones vecinales y el uso de los centros sociales, otra sobre las instalaciones deportivas de las pedanías, otra sobre el Día Internacional de la Mujer y una última relativa a la postura del Ayuntamiento en torno a la posible ubicación de un cementerio nuclear en Castilla-La Mancha; una moción presentada por urgencia en el Pleno anterior, aunque el PP rechazó la urgencia y, con ella, el debate y la posterior votación.
Ruegos y preguntas Por otra parte, Pilar Zamora recordó que, aparte de las mociones, el Grupo Socialista suele plantear una batería de preguntas en el último punto de cada Pleno para convertirse en “la voz del ciudadano cansado de intentar hablar con el equipo de Gobierno y no conseguirlo”. A veces, apuntaba, son los propios vecinos preocupados por esas determinadas cuestiones los que ocupan los asientos de público del salón.
“Al PSOE le gusta que los ciudadanos estén allí cuando se trabaja por ellos”, explicó. Por ello, insistió en exigir que se favorezca la asistencia de la gente “a la casa de todos para que se vea cómo trabajan unos y otros”. “Que vean cómo el PSOE hace propuestas y el PP vota que no a los intereses de los ciudadanos”, indicó Zamora, que se preguntó si el equipo de Gobierno tiene miedo a que se vea a las claras cómo afronta cada Pleno. “Quizá tienen miedo a hacer el ridículo, como Cospedal con aquella pregunta en el Senado; o en las Cortes Regionales al votar en contra de sus propios planteamientos”, concluyó.
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