El Reale Ciudad Real tratará esta tarde en Mallorca de hacer buenos los siete puntos de ventaja logrados la semana pasada en el Pabellón Puerta de Santa María y, de esa manera, alcanzar la última eliminatoria de ascenso a la Liga LEB Plata. No será fácil. Los baleares tuvieron contra a las cuerdas a los ciudadrealeños en el encuentro de ida y dieron muestras de tener calidad suficiente para aprovechar cualquier despiste del Reale para volver a nivelar la contienda. A falta de tres minutos para el final, los mallorquines ganaban por 10 puntos. La inspiración entonces de los hombres más importantes de Muñiz no sólo impidió la debacle sino que desniveló la balanza de este primer asalto a su favor. Ahora el Palma Basquet contará con el apoyo de su afición e intentarán imponer ese juego alocado que tanto se le atraganta a los manchegos. Para combatirlo, los ciudadrealeños tendrán que mejorar en defensa: salir antes de los bloqueos para impedir que los hombres del perímetro gocen de cómodos lanzamientos y, sobre todo, cerrar el rebote defensivo. Mientras que en ataque se espera que Zumajo, el jugador más determinante de los de Ciudad Real, tenga una mayor participación en el juego que la exhibida en el choque de ida. Esas armas, y suponiendo que Ruiz de la Hermosa, Chema López y Martínez mantengan su nivel, deberían ser suficiente para tumbar a los insulares. Por si acaso, Muñiz recupera para la trascendental cita a un Julio Honrado que si bien no está plenamente recuperado su participación serviría para dar algunos minutos de descanso a Almodóvar, también diezmado físicamente. Por tanto, el técnico del conjunto de Ciudad Real contará con todos sus efectivos para tratar de solventar esta eliminatoria y disputar la última antes de lograr el ansiado ascenso. Todos en la expedición ciudadrealeña son conscientes de que en Mallorca encontrarán similares problemas a los encontrados en Murcia en la primera fase. La experiencia de aquel duelo podría ser clave para dar el penúltimo paso de gigante esta temporada.
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