La primera y última vez que Marea había aparecido por la provincia fue en 2002, como cabezas de cartel del ChooRock. Cinco años y dos discos después, los pamplonicas volvían a la provincia, esta vez a la capital, y sus numeroso fans tenían una oportunidad de comprobar la evolución del grupo y de responder a una oferta alternativa de conciertos que tanto se venía demandando. Y lo cierto es que la noche no pudo ser más exitosa. La velada comenzó con el concierto de los ciudadrealeños Gurú Pendejo, que en algo más de media hora mostraron el buen sonido que tienen los temas de su nuevo disco, en el que colabora el propio Kutxi, cantante de Marea. Con el final de este concierto comenzaría el período de espera, en el que el recinto se iría llenando paulatina pero completamente. Minutos antes de la medianoche, un abarrotado Auditorio daba la bienvenida a Marea con un Kutxi que hacía acto de presencia en el escenario nada menos que montado en una moto. Los primeros temas, obviamente, fueron los encargados de presentar el último disco de la banda, ‘Las aceras están llenas de piojos’, ante un público entusiasmado que no paraba de saltar. Sobre el escenario brillaban con luz propia Alen (batería), César (guitarra) y Edu “Piñas”, pero especialmente un soberbio David “Kolibrí” y un Kutxi Romero imponente sobre el escenario y cada vez más alejado de la sombra de Roberto Iniesta (Extremoduro) que hace un tiempo parecía perseguirle. Con el paso de los minutos se fueron sucediendo temas como ‘Entre hormigones’, ‘Romance de José Etxailarena’, ‘La luna me sabe a poco’ o ‘Mil quilates’. Uno de los momentos estelares fue cuando Kutxi pidió a Lalo, cantante de Gurú Pendejo, que subiera al escenario. Todos pensábamos que harían alguna canción normalita, pero... ‘Corazón de mimbre’. Este tema hizo que los pocos que antes no saltaban comenzaran a hacerlo, y que los que ya saltaban antes se volvieran completamente locos. Kutxi no dedicó más que elogios a Gurú Pendejo (incluso bromeó con el pelo de Lalo) y pidió al público y a Ciudad Real que cuide a este grupo “igual que nuestro pueblo nos ha cuidado siempre a nosotros”. Fue tan sólo uno de los numerosos detalles que tuvo un Kutxi exultante durante todo el concierto y que incluso dio las gracias “a la asociación de ciegos de Ciudad Real” cuando le llamaron guapo. Lo dicho, un personaje. Cuando el concierto pasaba su ecuador, Kutxi abandonó el escenario “para hacerle el boca a boca a una chica que ha tenido un accidente en la noria” y fue entonces cuando Edu ‘El Piñas’ (“ese peludo objeto de deseo”) tomó el micro para interpretar temas como ‘El rastro’ o ‘Alfileres’. El homenaje al currante jienense tuvo lugar con ‘Aceitunero’, que dio paso a un breve parón, tras el cual los temas fueron algo más tranquilos, a excepción de ‘En tu agujero’. Después de un segundo parón, Kutxi presentó a la banda e invitó a subir al escenario a todas las personas que trabajan con ellos en la gira (los que montan el escenario, los técnicos, iluminadores...). El final del concierto iba llegando y el público empezaba a demandar cada vez con más fuerza que llegara ‘Perro verde’, cuyos primeros acordes hicieron que el Auditorio se viniera abajo a sabiendas de que al concierto no debía quedarle demasiado. Kutxi se fue despidiendo diciendo que “si no nos vemos nunca más, será por mi culpa” (buena forma de echarle un cable al Ayuntamiento, por si no les vuelven a contratar). El tema ‘Marea’ ponía punto y final a un concierto de más de dos horas que, en palabras del propio cantante, había sido “una bonita pelea”. En definitiva, el concierto nos situó ante unas 4.000 personas que abarrotaron el Auditorio y que lo dieron todo en un concierto en el que los miembros de Marea pusieron todo de su parte para ofrecer un espectáculo impresionante valiéndose de un espectacular Kutxi.
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