El acoso entre iguales (bullying)es el problema más común en la convivencia en las aulas de Castilla-La Mancha. Resultó ésta una de las conclusiones del informe presentado por el presidente del Consejo Escolar de la región, Pedro José Pérez-Valiente. Este documento se elaboró tras unas jornadas de debate en las que participaron los distintos representantes de la comunidad educativa a través de experiencias vividas en los centros escolares castellano-manchegos.
Además de suponer el acoso entre iguales el mayor conflicto, éste suele darse con mayor intensidad en los cursos de Primero y Segundo de ESO y, en la mayoría de los casos, no desemboca en agresiones. Los lugares en los que se produce con más frecuencia el acoso son el patio, los servicios y zonas comunes fuera de la clase.
Con respecto a los problemas de convivencia, el informe del Consejo Escolar de Castilla-La Mancha emitió varias propuestas, entre las que destacan la de crear en los cursos más conflictivos, Primero y Segundo de ESO, una doble tutoría por parte de dos profesores, además de conceder esta misma responsabilidad a padres e incluso a alumnos. Otras propuestas aluden a la necesidad de un mayor trabajo de colaboración entre los centros educativos y las familias, el impulso a modelos de resolución de conflictos dentro del centro como es la mediación escolar -que ya se practica en otras comunidades-, y el refuerzo de la autoridad del profesorado.
Pedro José Pérez-Valiente aprovechó la ocasión para presentar otro informe y varios dictámenes. El informe sobre incidencias del inicio de curso se saldó con una conclusión favorable que apunta a la ausencia de conflictividad en la ‘vuelta al cole’.
Los datos se han recogido a través de unas encuestas enviadas a los propios centros, a los que requirieron distintos datos. El análisis se centró, entre otros aspectos, en la incorporación del profesorado, el proceso de escolarización del alumnado, el transporte escolar y el cumplimiento de calendario.
En cuanto a la incorporación a las clases del profesorado, sólo se registraron ausencias del 2,7 por ciento en Primaria y del 1,9 por ciento en Secundaria, números que, según interpretó Pérez-Valiente, reflejan la influencia de la ruralidad en la incorporación.
En lo que refiere al proceso de escolarización de alumnado, esto es, a los alumnos que llegaron a los centros después del plazo de matriculación normal, se detectaron mayores desigualdades en Ciudad Real, Guadalajara y Toledo, donde los alumnos de Formación Profesional provocaron un retraso de matriculación debido a la puesta en marcha de 63 nuevos ciclos formativos. Existieron anomalías en el transporte escolar en seis de los 220 centros de Castilla-La Mancha.
Por último, en 22 centros de la región no se cumplió el calendario escolar, es decir, las clases no comenzaron el día previsto debido, en la mayoría de los casos, a obras de remodelación que afectaron al funcionamiento de los centros. Las obras se están produciendo en casi el 30 por ciento de los centros tanto de Primaria como de Secundaria. En cuanto a este punto, el informe del Consejo Escolar incidió en que las precauciones se extremen para que las obras no distorsionen la vida escolar. Preguntado Pérez-Valiente acerca del alto índice de analfabetismo en la región, el presidente del Consejo Escolar de Castilla-La Mancha analizó lo que él considera un problema de fondo: “Nosotros venimos de donde venimos, no tenemos una tradición universitaria ni educativa importante, y el nivel cultural no se puede elevar así como así. Debe haber una inversión importante, que irá dando sus frutos poco a poco”.
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