La Galería de Arte Aleph acoge desde ayer ‘Perse-verence’, una exposición con que la artista iraní Rokhshad Nourdeh pretende denunciar la situación actual de Irán en general y Teherán en particular. La exposición nos muestra una serie de capítulos chocantes, contradictorios: de un lado, los ampulosos y estéticos edificios, de otro, las precarias condiciones de los trabajadores que trabajan en esos edificios; de un lado, la moda y la ropa que se vende por todos los bazares, de otro, los burkas y la opresión a las mujeres; de un lado, el nacimiento de un país emergente, de otro, la polución que todo esto genera. Así, esta serie de choques dan buena cuenta del mar de contradicciones en que vive un país que, aun estando en pleno proceso de apertura al exterior, todavía conserva sonrojantes signos opresores.
Transversalidad Rokhshad Nourdeh no renuncia a casi ningún arte y en su exposición podemos ver fotografías, cuadros, vídeos o incluso un motaje de sonido. Precisamente, la artista abrirá el próximo Festival de Cannes con dos de los vídeos en que denuncia la situación iraní. En cualquier caso, Nourdeh no hace uso de una denuncia agresiva ni provocadora, sino que opta por un método más relajado y pedagógico. Y es que, como ella misma dice, “no sirve de nada intentar romper con mi país; toda la crítica la hago desde la pedagogía, para dejar una puerta abierta al entendimiento y al diálogo”. |