El museo municipal López-Villaseñor de Ciudad Real acoge desde ayer ‘El color, el tiempo de los ritmos’, una exposición que nos acerca una visión inevitablemente colorista a través de disciplinas tan variadas como la pintura, la fotografía o la propia arquitectura. Ésta es una muestra itinerante financiada por la Obra Social de Cajasol que comienza su andadura en Ciudad Real, donde, de las 73 obras de hasta 45 autores diferentes, los comisarios de la exposición han seleccionado 19 piezas que iluminan tres salas del López-Villaseñor en que la poca fuerza luminotécnica contrasta de forma más que eficiente con el brillo cromático de las obras. La muestra deja unas paredes en que quizá observamos demasiados espacio en blancos, pero uno de los responsables de esta exposición, Francisco Pérez, aseguraba que éste es el estilo de muestra que quieren, un estilo de muestra en que “también mostramos el silencio del color” a la vez que permiten que las obras respiren más de lo que normalmente lo harían. En esta exposición, el color no es un elemento más d ela obra, sino que es en sí mismo protagonista del efecto que se busca en el espectador. Este efcto se muestra más que evidente en las 19 piezas, aunque, a modo de botón, destacaremos tres: la Pared de luz III, de Llorens Ugas, en que los tonos lumínicos y las sombras realizan un perfecto juego cromático; el C5 king cross St. Pancrass, de Raúl Belinchón, en el que el amarillo nos muestra un profundo túnel de dudoso final (con un mediano guiño a lo Kubrick); y el Armario negro con una taza, una deliciosa pieza expuesta sola, en un sombrío rincón, y que establece un contacto íntimo e inquietante con quien lo observa. Una de las diseñadoras de la exposición, Mercedes Palomo, se muestra convencida de la eficacia de esta obra, que “hace que el espectador se meta dentro de la obra” y, de este modo, interactúe con ella. La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Ciudad Real, Lydia Reyero, hizo alusión en esta muestra al papel predominante del color, “protagonista tanto del contenido como del continente”. Por su parte, el jede territorial de Cajasol en Castilla-La Mancha, Enrique Martín, no dudó en asegurar que es un auténtico “privilegio” contar con una exposición de esta valía en Ciudad Real. ‘El color, el tiempo de los ritmos’ permanecerá en el López-Villaseñor hasta el día 8 de junio. Tras esta estancia, la muestra, de carácter itinerante, visitará Almagro, Valdepeñas, Albacete o Toledo, entre otras localidades. El diseño de la exposición no será siempre el mismo y se ajustará a las necesidades físicas de cada espacio museístico y expositivo. |